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Full text of "Addenda a Pedro de la Torre"

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MERCEDES AGULLO COBO 



Addenda a Pedro de la Torre 



MADRID 

1998 



TIRADA APARTE 

DÉLOS 

ANALES DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS MADRILEÑOS 



Tomo XXXVIII 



Depósito Legal: M-4.593-1966 (XXXVIII) 
MATERPRINT - MADRID 



"ADDENDA" A PEDRO DE LA TORRE 

Por Mercedes Agulló y Cobo 

Ya en prensa el artículo sobre la familia de arquitectos de apellido Torre \ el hallaz- 
go de nuevos documentos hace necesarias estas adiciones. 

En primer lugar, damos noticia de una obra inédita de Pedro de la Torre: el retabli- 
11o que para el entierro del doctor Gabriel de Sosa, Médico de Cámara de Felipe III, y 
su mujer había de hacerse en la Iglesia mayor de Madrid, la de Santa María de la 
Almudena (Doc. n° 1). El contrato de obra se firmó entre Pedro y los Patronos de las 
memorias del fallecido doctor, el 23 de noviembre de 1624. Es por lo tanto absoluta- 
mente contemporáneo del retablo del altar mayor del madrileño Convento de las Mara- 
villas, considerada la primera obra del retablista, y en cuya realización estaba ocupado 
en diciembre de aquel año de 1 624. 

Por no haberse hallado el concierto de esta última obra ni haber llegado a nosotros 
el citado retablo, es de especial interés el documento que ahora comentamos. A tenor 
de lo que se expresa en su contrato, el retablo -casi puede considerarse un "adorno" 
por su reducido tamaño- se colocaría en el pilar del lado del Evangelio de la citada 
iglesia; no emplearía Torre en su ejecución más de tres meses y cobraría 220 ducados. 

De la advocación del Espíritu Santo, se haría en orden corintio, obligándose tam- 
bién el arquitecto a su dorado y estofado (aunque no correría por su cuenta la pintura 
de pincel): friso, capiteles, florones de los roleos, columnas y cartelas del cornisamen- 
to, dejando constancia en letras de oro, en una tabla que iría desde el arquitrabe a la 
basa del banco, de la fundación y memoria. Hemos de imaginar que entre las colum- 
nas -probablemente sólo una a cada lado- iría el habitual óleo de la Anunciación y en 
la clave del arco central un Espíritu Santo en forma de paloma. Responde así la obra a 
la primera "manera" de Pedro de la Torre, manifiesta también -tras su innovador ensa- 
yo con columnas "entorchadas" en el retablo de Juan González Trujeque en San Feli- 
pe, en 1630- en el del altar mayor de la iglesia de Centenera en 1631-1632. 

Nunca se ha comentado la participación de nuestro retablista en las arquitecturas 
efímeras levantadas en Madrid con motivo de la entrada de la Reina Doña Mariana de 
Austria en la Corte en 1649. Durante muchos meses, casi todo aquel año, los más nota- 
bles artistas y los más afamados artesanos de la Corte prestaron su colaboración al 



AIEM, Tomo XXXVII (1997), pp. 25-70. 

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mayor esplendor de aquellas fiestas reales. De las muchas de las que fue escenario nues- 
tra Villa, las de 1649 fueron especialmente fastuosas; Felipe IV, con más de 40 años, iba 
a contraer nupcias con la Infanta Mariana, su sobrina, de apenas 15, que ya había esta- 
do prometida al malogrado Príncipe Baltasar Carlos, fallecido cinco años antes. Era la 
última tentativa para prolongar la estirpe de los Austrias en España y fortalecer políti- 
camente esta Casa frente a la imparable ascensión de los Borbones franceses. 

Muchas y muy costosas obras imaginó don Lorenzo Ramírez de Prado -el ideólo- 
go- para la alegórica entrada de la Reina de España; muchas y no menos costosas con- 
diciones impuso José de Villarreal para su materialización. Desde marzo a octubre, 
pintores, escultores, ensambladores, carpinteros, doradores, constructores de carros 
triunfales, cordoneros, freneros, pasamaneros, plateros, maestros de hacer puertas y 
ventanas, canteros, albañiles..., se ocuparon una vez más de transformar la ciudad en 
un escenario y en un tapiz que venía a ocultar y paliar desconchones y miserias. 

La intervención de Pedro de la Torre en estos fastos está documentada entre abril 
y agosto de aquel citado año y viene a confirmar el importante papel que desempeñó 
en el panorama artístico de su tiempo, junto a figuras tan relevantes como Herrera Bar- 
nuevo, Pereira y Sánchez Barba entre los escultores; Rizzi y Arias entre los pintores, y 
los más afamados arquitectos de retablos, ensambladores y entalladores. 

Las noticias que aportamos corresponden a su obligación junto a Francisco Rizzi 2 
para hacer los cuatro arcos triunfales que la Villa alzaría en honor de Doña Mariana. 
De la arquitectura, alzado y armadura del que habría de hacerse ante el Hospital de los 
Italianos (entre la carrera de San Jerónimo y la calle de Cedaceros), se obligó Pedro el 
22 de abril, determinándose en el contrato (Doc. n° 2) que la pintura sería por cuenta 
de Rizzi. Se hace referencia en el documento a los otros tres arcos que estaban a su car- 
go: "el vno a la güerta de Luis Sánchez García, donde la Villa a de besar la mano de Su 
Magestad y tomar el palio = otro a la Puerta del Sol y otro a Santa María", los cuatro 
lugares tradicionales donde se venían levantando, si bien el contrato no se firmó hasta 
el 28 de aquel mes y año. 

Deberían estar terminados para el 15 de junio; se les entregaron 4.000 ducados a 
cuenta y estaban obligados a quedarse con los despojos, una vez desarmados tras las 
fiestas, descontándoles su valor, que fijarían dos tasadores 3 . El 2 de agosto, fray Fran- 
cisco de San José, trinitario, y el Aparejador mayor de Obras reales José de Villarreal 
declararon que habían procedido "al abanco y tanteo de dos arcos, el uno es el que está 
en el Prado y el otro al Ospital de los Ytalianos". El del Prado -el de la huerta de Luis 
Fernández-, que se calificó de "grande" y podría valer hasta 8.000 ducados, aún se 
estaba ejecutando. Era mucho mayor que el del Hospital de los Italianos y no se había 
ajustado con sus realizadores la labor de sus "muchos adornos y obra por dentro y fue- 



2 Sobre la intervención de Rizzi en estas decoraciones: M. Agiilló. "Antonio y Francisco Rizzi". 
AIEM, Tomo XXX VI ( 1 996), pp. 79-80. 

3 Archivo Histórico de Protocolos de Madrid: Protocolo 9038, fols. 1-2. 

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ra del", lo que había ocasionado algunos "impedimentos" con los maestros. El de los 
Italianos se valuó en 4.000 ducados. Rizzi y Pedro de la Torre trabajaban también en 
los de la Puerta del Sol c Iglesia Mayor de Madrid (Santa María de la Almudena), cada 
uno de los cuales costana, en opinión de los tasadores, unos 5.000 ducados, lo que 
daba un total de unos 22.000 ducados para los cuatro 4 . 

Unos días después, el 7 de agosto, don Lorenzo Ramírez de Prado y los señores de 
la Junta de las Fiestas Reales declararon que habían visto la tasación del trinitario y 
Villarreal y dieron orden a Alonso Carbonel, Maestro mayor de las Reales Obras, para 
que reconociese lo hecho y lo que quedaba por hacer, seguramente a instancia de los 
artistas \ Debió encontrarlo Carbonel conforme, por cuanto dos dias después Pedro de 
la Torre, Antonio Jiménez Vita, José de la Torre, Gabriel Vázquez, Juan de la Torre y 
Francisco de Bervilar firmaron un nuevo contrato por un coste de 23.000 ducados 
(1 .000 más de la valoración de Villarreal) para dar acabados en blanco los cuatro arcos 
el 15 de septiembre (Doc. n° 3). 

Probablemente la magnitud de la obra obligó a Pedro a recabar la colaboración de 
otros ensambladores y arquitectos de retablos. Una vez más colaboró con él su primo 
José; su hijo Juan participó en la obra 5bis y junto a sus familiares trabajaron, como 
hemos dicho, Jiménez Vita (que había sido testamentario de Juan Bautista Garrido en 
1644, y todavía estaba activo en 1653) 6 , Gabriel Vázquez (yerno del escultor Salvador 
Muñoz, de quien fue testamentario en 1645, y autor, entre otras obras, del retablo de la 
capilla que don Juan Osorio Guadalfajara tenía en el Convento de los Recoletos des- 
calzos de la Villa 7 , y Francisco de Belvilar o Bervilás, con quien mantuvo un pleito 
nada menos que don Diego Velázquez en 1646 8 -es de suponer que por alguna obra 
para el real servicio- y que en 1648 había contratado la ejecución del retablo de ia 
Capilla de San Juan Bautista dentro de la clausura del Convento madrileño de Santo 
Domingo el Real 9 . 

Una vez más se constata la intervención de Carbonel, obligándose los arquitectos 
a "guardar las trazas echas y aprouadas" por el Maestro mayor, además de la coloca- 
ción de las pinturas y esculturas de los arcos, con asistencia de los pintores y estatua- 
rios, a cuyo cargo estaría también todo detrimento que sufriesen "al subirlas y poner- 
las". Pidieron los retablistas que se les proporcionasen toldos para cubrir los arcos "de 



4 ídem id., M. 33. 

5 ídem id., s.f. 

5bis Queda la duda de que fuera su hijo o un Juan de la Torre, escultor, ya activo en 1603 (M. Fer- 
nández. Parroquia madrileña de San Sebastián. Madrid, 1995, p. 217). 

6 M. Agulló. Documentos sobre escultores, entalladores y ensambladores de los siglos xvi al 
XVII. Valladolid, 1978, pp. 74 y 91-92. 

1 ídem id., pp. 1 14 y 165-166. 

8 M. Agulló, Noúcias sobre pintores madrileños de los siglos xviy xvil Madrid-Granada, J978, 
p. 176. 

'' Agulló, Escultores, p. 20. 

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que no se bean poner", asegurándose así la sorpresa de la inauguración. 

Debieron terminarse en la fecha señalada, ya que el 20 de septiembre Francisco 
Rizzi firmó obligación para pintarlos y dorarlos y hacer "los liencos de las ystorias". 
Fecha límite para la entrega de su trabajo sería el 12 de octubre (Doc. n° 4). Con él se 
obligaron otros dos pintores, Antonio Arias y Miguel Pueyo, que lo hicieron en propio 
nombre y en el "de los demás compañeros a los que tenemos dado parte" 10 . 

El pago de la obra se prolongaría en años, como era habitual. Todavía el 19 de ene- 
ro de 1651, el pintor y arquitecto Juan de Gandía reclamó el abono de la perspectiva 
que en su día puso desde los miradores de las casas del Duque de Lerma a la fuente del 
Olivo y la pintura del Parnaso colocado en dicha fuente, con todas las figuras que le 
correspondían (Apolo, las Musas, Pegaso, Hércules...) y que con otros siete compañe- 
ros concertó el 23 de mayo de 1649 ". 

A las realizaciones de Rizzi y Torre se unieron, como hemos dicho, las de los más 
notables artistas de su momento. Trabajaron en las esculturas de los arcos Sebastián de 
Herrera Barnuevo, Manuel Pereira, Bernabé de Contreras y Juan Sánchez Barba (con- 
tratos de 12 de abril y 18 de mayo); en el tablado del Parnaso y aderezar la Torrecilla 
del Prado, los maestros ensambladores Esteban de Córdoba y Juan Pérez (contrato del 
26 de mayo), que ya dijimos pintaría Juan de Gandía y otros siete compañeros. No se 
olvidó el adorno de la fachada de la Cárcel de Corte (concierto del 26 de septiembre) 
ni el revoco interior y exterior de la iglesia de la Almudena, donde debía detenerse 
Doña Mariana (obra de la que se ocuparía Basilio Fernández, quien firmó su contrato 
el 12 de octubre y cuyas condiciones contienen una interesante descripción del templo 
mayor de la Villa: puerta de tres arcos, "ystorias de piedra" -que parece hacer referen- 
cia a capiteles historiados- "cubo detrás del camarín de Nuestra Señora de la Almude- 
na", torre, etc.) 12 ; pedestales y carros triunfales de Palacio (que haría Luis Carducho), 
sin olvidar vallas plateadas, los cordones, bordados, frenos y pasamanos de los que 
intervendrían en los juegos de cañas, los tablados para los fuegos y un puente de made- 
ra sobre el arroyo del Prado... ,3 . 

Pero la obra de importancia mayor, aparte de los cuatro arcos de Rizzi y Torre, fue 
la portada que se ordenó hacer en la puerta del Retiro, por donde saldría la Reina a 
caballo "para la entrada que a de hacer en Madrid". 



10 Antonio Arias (1614-1684) fue el más singular de los discípulos de Pedro de las Cuevas. (A.E. 
Pérez Sánchez). Pintura barroca en España ¡600-1750. Madrid, 1992, pp. 250-251. Otras noticias 
sobre este pintor en Agulló, Noticias, p. 54 y Más noticias sobre pintores madrileños de los siglos xvi 
al xv/i. Madrid, 1981, pp. 15, 21-23, 63 y 79. M. Fernández. Ob. cit., p. 136. Sobre Miguel Pueyo: 
Agulló, Noticias, p. 132 y Documentos para la Historia de la Pintura española II. Madrid, 1996, p. 
95; M. Fernández. Ob. cit., p. 184. 

11 Protocolo 9038, fols. 8-9- y 12-13. 

12 "Memoria y condiciones con que se a de hacer el reboco de las paredes de Ja yglesia de Santa 
María, que está a cargo de Basilio Fernández". Protocolo 9038. El documento no lleva fecha. 

13 Todos los contratos y las condiciones de las respectivas obras en el citado Protocolo 9038. 

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En los primeros dias de agosto de aquel año de 1649, una earta daba euenta al Viz- 
conde de La Laguna de que el Rey había ordenado se ejecutase dicha puerta "en la for- 
ma que está trazada por Alonso Carboncl", de quien era la planta y en cuyo poder esta- 
ba. Con fecha 3 de dicho mes y año, José de Villarreal firmó las condiciones con que 
debía realizarse. Taxativamente Villarreal afirmó que la traza era del citado Maestro, 
de quien estaba firmada. Ya se había señalado el lugar donde se alzaría la portada, ocu- 
pándose de todos los trabajos preliminares "los canteros y oficiales que oy tienen por 
su quenta las obras y reparos que se ban habiendo en el Retiro". 

Por su importancia, damos la transcripción íntegra de esa puerta ideada por Car- 
bonel (Doc. n° 5) descrita en las Condiciones dictadas por Villarreal para su realiza- 
ción, muy especiales y en las que se exigían materiales de mayor duración de lo que 
era habitual en estas decoraciones, "porque el fin que lleba es que esta portada quede 
permanente para siempre, asta que se disponga otra cossa por Su Magestad". Cabe 
aquí reflexionar sobre el mal momento de la hacienda española, ya olvidados los dis- 
pendios y fastuosos gastos (grandiosos, por otra parte) del Conde-Duque. De este 
deseo de austeridad, la expresión más elocuente es la recogida por Barrionuevo en sus 
Avisos, donde se dice que la joven Reina gastó no menos de 4.000 ducados en la fies- 
ta de cumpleaños de Felipe IV en 1657, en vestidos de oro y plata "falsos, porque no 
digan se gastan en esto los dineros en tiempo tan apretado como éste" 14 . 

En la traza de Carbonel se sustituyó la figura del Rey a caballo que imaginó el tra- 
cista como coronación de la portada (tal vez remedo de la de bronce que desde 1642 
centraba el llamado Patio del Caballo del Real Sitio) l5 , por otra de la Seguridad, menos 
majestuosa, evidentemente, pero tal vez más de acuerdo en aquellos momentos con la 
situación del Reino que los alardes ecuestres de Su Majestad. 

Destaquemos el empleo cada vez más extendido de temples, barnices y pulimen- 
tos sobre yeso, "imitando" y "finjiendo" mármoles y jaspes. La gran puerta del Retiro, 
pintada al óleo por ambas caras, "iría maticada del mármol y jaspes que está echa la 
pieca ochabada que Su Magestad tiene en el Palacio encima del caguancjllo por donde 
toma el coche". 

El 4 de agosto hicieron postura a su ejecución el maestro escultor Francisco Val- 
cárcel y Bartolomé Sanz, pintor 16 , por 18.500 reales, rematándose al fin en el maestro 
ensamblador Juan Bautista de San Agustín -un milanés establecido en la Corte, cuyo 
nombre original era Giovanni Battista Sanagostino- quien se casó en nuestra Villa y 
testó en 1659, declarando que había trabajado en la Casa de la Reina 17 y el ya citado 



14 Reproducida en el Catálogo de la Exposición "Velázquez". Madrid, 1990, p. 14. 

15 Sobre la famosa estatua ecuestre de Felipe IV, hoy en la Plaza de Oriente: José Manuel Mati- 
11a. El caballo de bronce. Madrid, Calcografía Nacional, 1997. 

16 Sobre el pintor Bartolomé Sanz: Agulló. Noticias, pp. 128, 142 y 157-158. Existe también un 
Bartolomé Sanz, ebanista, entallador y ensamblador Agulló. Escultores^ p, 145. Carecemos de refe- 
rencias sobre Francisco Valcárcel. 

17 Agulló. Escultores, pp. 141-142. 

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Bartolomé Sanz. Cobrarían 17.700 reales, en cuyo precio se incluía la arquitectura, 
escultura, pintura y adornos del arco (Doc. n° 6). El 24 de septiembre declararon que 
tenían hecha la tercera parte de la obra, solicitando su cobro. Reconocida por Villa- 
rreal, declaró que se les podían pagar 6.000 reales de la segunda paga y 100 ducados 
más para proseguirla 18 . 

El siguiente documento inédito de Pedro de la Torre que aportamos viene a recti- 
ficar en muchos años la fecha que dimos del fallecimiento de la primera mujer del 
arquitecto, doña Francisca de Castro y Rosas, a quien considerábamos desaparecida 
hacia 1 65 1 , por ser de aquel año el último documento en que constaba estaba viva 19 . Se 
trata del poder para testar que doña Francisca, gravemente enferma pero en su juicio, 
otorgó a su marido, el 13 de noviembre de 1666 (Doc. n° 7). Entre aquella fecha y el 
12 de marzo del año siguiente se produjo su fallecimiento e inmediatamente Pedro de 
la Torre dictó el testamento de la difunta de acuerdo "con lo que con él tenía comuni- 
cado" (Doc. n° 8). De acuerdo con sus deseos, había sido enterrada en el Hospital Real 
de San Andrés (donde, como es sabido, también lo estaban José de la Torre, algunos de 
los hijos de éste y lo sería Pedro en 1677), y ya se habían empezado a cumplir algunas 
de sus mandas de misas y sufragios. 

Dejaba doña Francisca numerosas deudas y muchas alhajas empeñadas (unas arra- 
cadas de oro, varias piezas de plata) y además se le hicieron cargo de las deudas de su 
marido, especialmente las contraidas en razón de su última obra: el túmulo para las 
honras de Felipe IV (1665) de la que debía clavos, tablas y trabajo (entre otros al ofi- 
cial de Arquitectura Domingo Noherenberg, a Pedro de Barcena, etc). Figuran también 
entre sus acreedores el maestro de puertas y ventanas Juan de Leitado 20 y el pintor y 
grabador Pedro de Villafranca Malagón 2I , quien había prestado a Pedro 1 50 reales, que 
éste gastó "en vn disgusto que tubo su sobrino Francisco de la Torre". En aquel año de 
1667, se debía dinero a un zapatero, a un sombrerero, al cirujano y barbero que aten- 
dió a la difunta, a un aguador, a un aceitero, a una panadera, a la criada, a numerosos 
prestatarios (entre ellos a su yerno, Manuel Bodega 22 y a don Juan de Villegas) y pres- 
tamistas. 

El mayor interés del testamento radica en la declaración de Pedro de la Torre sobre 
una de sus más famosas realizaciones, el retablo del altar mayor de la iglesia del Hos- 



18 Protocolo 9038. 

19 Agulló. Pedro, José, Francisco y Jusepe de la Torre. Documento número 8, pp. 50-51. 

20 Sobre Leitado: Agulló. ídem id., Nota 44, p. 35. 

21 Sobre Pedro de Villafranca Malagón: A.E. Pérez Sánchez. Ob. cit., pp. 23 y 257; Agulló. 
Documentos I, pp. 101 y 1 37- 1 38; Documentos II, p. 1 27; Más noticias, pp. 1 7, 22 y 201-202; Carre- 
te-Checa-Bozal. El grabado en España (siglos xv al xvm). Madrid, 1987, índice, p. 816; y M. Fer- 
nández. Ob. cit., p. 197. 

22 Por error -tal vez debido a su apellido, que llevaron varios maestros de obras de su tiempo- he 
venido atribuyendo este oficio al yerno de Pedro de la Torre, quien en diversos documentos figura 
como alguacil de Corte. 



't i 



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pital del Buen Sueeso de Madrid. El arquitecto declaró que no sólo era el autor de este 
retablo sino de los colaterales de dicha iglesia, en los cuales había puesto el jaspe, pie- 
dra y mármol, así como "todos los demás adornos que oy están al presente, cuia obra 
duró más de veinte años". 

Como dejamos documentado en el artículo anterior 23 , la obra se contrató en 1635 
por 16.000 ducados. La fecha de su conclusión se fijó para la Navidad de aquel año y 
por estarlo dorando ya entonces Martín de Ledesma cabía suponer que se terminó den- 
tro del plazo, no obstante lo afirmado por Ruiz Altable de que la imagen de la Virgen 
se colocó en 1641, lo que no invalida la fecha anterior de terminación del retablo. 

¿Por qué afirmó el arquitecto que la obra duró veinte años? ¿Se terminó en verdad 
en torno a 1635-1641 y el tiempo restante fue el empleado en los colaterales? ¿Contó 
el tiempo anterior a 1635, en que se indica que el retablo "se a ydo fabricando"? ¿O tal 
vez tan exagerado lapso de tiempo fue el de las enrevesadas cuentas con los señores de 
la Junta del Hospital y el Hermano Guillermo (colector de las limosnas para la obra) a 
quien Pedro califica de "hombre senzillo y de poca quenta"? 

Lo cierto es que, "porque la berdad es que en la dicha obra, que duró tantos años 
como ba referido, tubo el otorgante muchas ganancias y hubo de yerro contra dicho 
Ospital cantidades considerables", para estar en paz con su conciencia y descanso de 
la difunta, el retablista -tras confesión y consulta con personas doctas- determinó 
devolver 4.120 ducados al Hospital. Al hacer el testamento de doña Francisca y debi- 
do a sus muchas ocupaciones, aún estaba la deuda en pie. Pedro de la Torre pidió per- 
dón en el documento notarial a los señores de la Junta hospitalaria y se obligó a su 
pago. 

Confirma el documento la existencia, como suponíamos, de una María de la Torre, 
hermana del arquitecto (casada sucesivamente con Pedro Martín de Ledesma y con 
don Juan de Villegas, ambos doradores) y otra María de la Torre, hija de Pedro y de su 
primera mujer, a quien ésta dejó por su única heredera. 

No sabemos cuándo contrajo Torre matrimonio con doña Francisca de Pantigoso, 
pero ahora podemos afirmar que fue después del 12 de marzo de 1667, fecha del testa- 
mento por poder de su primera esposa, documento en que aún figura como viudo. 

Y, por último, damos los datos no citados anteriormente sobre el dorado del reta- 
blo del altar de Nuestra Señora de la Soledad en los mínimos de la Victoria, que Oña 
en su "Fénix de los ingenios..." 24 da como obra de don Juan de Villegas, y de la pintu- 
ra central del coronamiento del citado retablo, un "Descendimiento de la Cruz", que 
por lo visto vino a sustituir al proyectado "Entierro de Cristo" del contrato de 17 de 
diciembre de 1 652 firmado por José de la Torre -que no había de ocuparse de su reali- 
zación- y que, según el mismo Oña, fue obra de Francisco Rizzi. 



23 Artículo cit. de AIEM, p. 28 y Documento número 3, pp. 48-49. 

24 ídem id., p. 41 y Documento número 34, p. 66. 

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DOCUMENTOS 
DOC. N° 1. 

"Escriptura entre Pedro Sánchez de Cos y Pedro de la Torre, escultor". [Nota al 
margen: "fecha para Pedro de la Torre"]. 

Ante el escribano y testigos, "parecieron de la vna parte el Reberendo Padre fray 
Pedro de Messa, Guardián del Monesterio de San Francisco desta Villa de Madrid, e 
Pedro Sánchez de Cos, Rejidor y becino della, como Patronos de las memorias del 
Dotor Gabriel de Sosa, Médico de Cámara que fue de Su Magestad = de la otra Pedro 
de la Torre, escultor, becino desta Villa, e dijeron que ambas las dichas partes se an 
combenido y concertado en esta manera: en que el dicho Pedro de la Torre se obliga de 
acer vn retablo para vn pilar, que se a de poner en la yglessia mayor de Santa María 
desta Villa, del Espíritu Santo, que se a de poner en el entierro donde están enterrados 
el dicho Dotor Sosa y doña María de Sosa, su muger. El qual dicho retablo se obliga de 
acer y que le ara conforme a vnas condiciones que tiene firmadas de su nombre, que 
son del tenor siguiente: 

Aquí las condiciones 

El qual dicho retablo, el dicho Pedro de la Torre se obliga de acer conforme a las 
dichas condiciones arriba referidas, a contento y satisfación de los dichos señores 
Patronos, para fin del mes de ebrero del año que biene de mili e seiscientos y veinte y 
Cinco, por presero e quantía de docientos e beinte ducados, pagados los setenta duca- 
dos luego de contado...", que declaró haber recibido, "y otros setenta ducados se le an 
de pagar después de estar acauado en blanco el dicho retablo, y la resta... se le an de 
pagar después de acauado y asentado el dicho retablo a contento de los dichos señores 
Patronos. E para quel dicho Pedro de la Torre cumplirá lo susodicho como principal e 
Juan de Porres, escultor, becino desta dicha Villa de Madrid 25 , questaua pressente, 
como su fiador... ambos a dos... se obligauan y obligaron de acer e que aran el dicho 
retablo arriba referido con las dichas condiciones arriba referidas, e le darán acauado y 
asentado en la dicha yglessia de Santa María... para el dicho día de a fin de ebrero del 
dicho año..., donde no los dichos señores Patrones... puedan buscar persona que aga el 
dicho retablo..." 

Los Patronos se obligaron a pagar a Pedro de la Torre los 220 ducados en los pla- 
zos establecidos. El retablo se haría a contento de los Patronos "y bista de oficiales 
peritos en el Arte". 

Pedro Sánchez de Cos, Pedro de la Torre y Juan de Porres obligaron sus personas 
y bienes al cumplimiento de la escritura. Juan de Porres hipotecó además "vnas cassas 
que tiene en esta Villa de Madrid en la calle de Argancuela, en linde de cassas de Juan 
de Armunia, Rejidor, e por otra parte por la trassera solares que ban a el río desta 
Villa", con sus cargas y censos. Testigos: "Joseph de Palomares Faualis y Alonsso de 
Ribera y Alonsso Hernández, estantes en Madrid" (del otorgamiento del Padre Guar- 
dián, Pedro de la Torre y Juan de Porres), y del otorgamiento de Pedro Sánchez de Cos, 

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"Pedro de Coca e Diego Maroto e Joscph de Palomares Faualis, estantes en Madrid", 
Firmas: "P° delatorre", "Juan de porres". Madrid, 23-XI-1624. 

"Las condiciones con que se a de acer el retablo que se a de acer para vn pilar en 
la yglesia de Santa María desta Villa, del Espíritu Santo, por quenta de los señores 
Patronos del Dotor Gabriel de Sosa, Médico de Cámara de Su Magcstad, e doña María 
de Sosa, su muger, son las siguientes: 

-Primeramente la madera a de ser muy buena, seca y linpia de nudos y sin tea. 

-El ensanblaje a de ser elejido y no a de aber cosa aplacada sino el sanblajio muy 
bien echo sin añadidura ninguna. 

-Condiciones del dorado que a de ser después de echa de madera: 

-Se a de dorar de oro de a ocho ducados el millar y después de dorado, se a de esto- 
far toda la talla, el frisso y los capiteles y florones de los roleos y las tercias de 
talla de las colunas y las cartelas del cornissamento y todo lo que es dibujo de la 
dicha traga. 

-Yten es condición que todo lo que fuere fuera de la talla a de ser de oro limpio, 
sin manchas ni fuegos, y me obligo a ello sin pintura de pincel. 

-Yten es condición que tengo de poner del lado de la Epístola del dicho altar vna 
tabla desde el alquitraue a la uassa del banco [tachado: con vn] dorada, con vn 
letrero con las letras que se me diere de la memoria, con vna moldura. 

-Es condición queste retablo a de tener de ancho todo aquello que me diere el 
señor Cura de Santa María por vna memoria firmada de su nonbre, e de alto lo 
que anssimismo le diere el dicho Cura. 

-Yten lo a de asentar a su costa y missión en toda perfeción, sin que se le aya de 
dar cossa ninguna más de los dichos docientos e beinte ducados. 

-Yten es condigión que se aya de dar por toda la dicha obra de madera y talla y dora- 
do y estofado y asentado a su costa en el dicho poste del lado del Ebanjelio del altar 
mayor, docientos y veinte ducados, pagados setenta luego y setenta después de 
estar acauado en blanco, y la resta después de estar asentado y acauado y a gusto 
del dicho Pedro Sánchez de Cos y conforme a la [tachado: quenta] traca, que yrá 
firmada de Jusepe de Palomares, scriuano, e del dicho Pedro de la Torre, escultor. 

-Yten es condición que el dicho retablo todo él a de yr de orden corintio conforme 
Arquitetura e la traca que queda firmada de los dichos scriuano e maestro, que a 
de quedar en su poder para acelle. 

-Yten, el dicho retablo lo a de acer asentado en toda forma para fin del mes de 
ebrero de mili e seiscientos y beinte y ginco, donde no los señores Patrones pue- 
dan buscar personas que lo agan luego e por lo quellos concertaren lo a de pagar 
de contado e por lo que obiere reciuido se le aya de executar". Firma: "P° dela- 
torre" (AHP: Protocolo 3137, folios 534-536). 



25 Sobre Juan de Porres o Porras, escultor: Agulló, Escultores, pp. 127-128 y Fernández, M. Ob. 
cit., p. 214. 

-185- 



DOC. N° 2 

"Obligación que hacen Pedro de la Torre y Francisco Rici del arco que se a de 
hazer al Hospital de los Ytalianos". 

Además de los tres anteriormente contratados, "nosotros nos emos encargado del; 
yo, el dicho Pedro de la Torre, de la arquitectura, algados y armadura del, y yo, el dicho 
Francjsco Ricj, de la pintura y escultura y dorado del". Lo darían acabado para fin de 
junio. Testigos: Francisco Ramos Castellanos, Jacinto Diez y José de Villarreal. 
Madrid, 22-IV-1649. (AHP: Protocolo 9038, folios 6-7). 

DOC. N° 3 

"Pedro de la Torre, Antonio de Bita, Jussepe de la Torre, Gabriel Bázquez, Juan de 
la Torre y Francisco de Beruilar, vecinos desta Uilla de Madrid", declararon que en el 
día de la fecha, don Lorenzo Ramírez de Prado, el Corregidor de la Villa, y "los caua- 
lleros Rexidores Comissarios de arcos", habían hecho concierto con ellos "en lo obra- 
do de madera en blanco para los cuatro arcos que se hazen para la entrada de la Rey- 
na..., que entran los aleados dellos, arquitectura y todo [entre líneas: su] adorno de 
parte posterior, anterior e ynterior", por 23.000 ducados, para el 15 de septiembre, 
"puestos y armados a nuestra costa, y con que emos de guardar las trazas echas y 
aprouadas por Alonsso Carbonel, Maestro mayor de las Reales Obras... y con que los 
pintores y estatuarios nos an de poner las pinturas y estatuas al pie de los dichos arcos 
y nosotros las emos de subir a nuestra costa, asistiendo al ponerlas y asentar las dichas 
figuras y estatuas los dichos pintores y estatuarios, cada vno lo que le tocare, porque si 
algún detrimento tubieren al subirlas y ponerlas, a de ser por quenta de los dichos pin- 
tores y estatuarios = Y con que se nos an de dar los toldos nezesarios para cubrir los 
dichos arcos de que no se bean poner, y la perssona de Gabriel García para que los pon- 

ga". 

Se quedarían con los despojos de madera y sus alzados. Habían cobrado ya a cuen- 
ta 13.500 ducados. Testigos: Florencio ? Gómez Ortiz, Manuel Bernardo y Francisco 
Enríquez. Firmas: "P° de la torre", "Ant° ximenez uita", "Jusepe de la torre", "Gabriel 
Bazquez", "Fran."' de beluilar", "Juan de la torre". Madrid. 9-VIII-1649. (AHP: Proto- 
colo 9038, folios 34-35). 

DOC. N°.4 

"Obligazión de Francisco Rissi. Pintura y dorado de los arcos. 20 de septiembre de 
1649". 

"Francisco Rissi, maestro de pintor, vecino desta Villa de Madrid", declaró que 
tenía a su cargo "la pintura y dorado y barnizado de los quatro arcos que se están 
haziendo para el reziuimiento de la Reyna nuestra señora... = lo dorado, pintado y jas- 
peado por precios y los liencos a tassazión... y porque, para mayor breuedad de acauar 
los dichos arcos,... se a tratado de azer conzierto por vn tanto conmigo de todos los 
dichos quatro arcos", obligándose a darlos acabados "de pintura, dorado y barnizado y 

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los lientos de las ystorias de los diehos arcos", para el 12 de octubre, por precio de 
23.000 reales, entregándole los despojos. Las estatuas las doraría "de oro mate a el 
olio, menos las partes donde no se alcanzare la bista que ésas se an de dar de color que 
parezca de oro". 

"... los tableros que se an de recortar para los adornos y los bastidores que se hubie- 
ren de enlencar y aparejar", se le darían dentro de ocho días de la firma de la escritura. 

El otorgante, "Antonio Arias y Miguel Pueyo", se obligaron en sus nombres" y de 
los demás compañeros a quien tenemos dado parte". Testigos: Juan Díaz, Juan de Rutia 
(¿Ratia?) y Juan de Bira. Madrid, 20-IX-1649. (AHP: Protocolo 9038, folios 38-39). 

DOC. N° 5 

"Memoria y condiciones con que se a de hacer y fabricar la portada que se preten- 
de hacer en la puerta del Retiro por donde a de salir la Reyna nuestra señora a cauallo 
para la entrada que a de hacer en Madrid". 

"Primeramente, se a de lebantar el dintel que oy tiene la dicha puerta que está seña- 
lada, por donde a de salir la Reyna... asta en cantidad de quatro pies añidiéndolos a las 
jambas que oy tiene la dicha portada y lebantando los umbrales más arriba y tornando 
a sentar el dintel, de manera que quede la dicha portada de once pies de ancho y diez y 
ocho de alto de güeco = Todo lo contenido en este capítulo lo an de hacer los canteros 
y oficiales que oy tienen por su quenta las obras y reparos que se ban haciendo en el 
Retiro y por quenta de los dichos reparos, sin que la Villa ni el maestro que se encar- 
gare de hacer el adorno de madera que se a de hacer en la dicha portada pague cossa 
alguna de todo lo contenido en quanto al lebantar el dintel, añadir las jambas, lebantar 
los umbrales y el tejado del colgadizo que está echo oy por la parte de adentro = 

"A lo que el maestro se a de obligar es a que ara todo el adorno de pedestales, colu- 
nas, pilastras y traspilastras, cornisas y demás adornos que tiene la traca que se a de 
executar, que está firmada de Alonso Carbonel, y a de ser en la forma siguiente: 

"Primeramente, se a de hacer los pedestales de piedra beroqueña de buen grano 
blanco, menudo y tiesso, en la forma y manera que están en la dicha traga, con las mol- 
duras y resaltos que se demuestran en el aleado y planta. 

"Asssimismo se an de hacer las quatro colunas de madera enteras que están en la 
dicha planta con las dos medias que están a los lados y con las quatro pilastras y muros 
que sinifican y se demuestran en la dicha planta, con sus bassas torneadas y capiteles 
tallados con sus agallones y ojas de reliebe y talla que están encima del collarino de las 
colunas en el frisso dellas, y estas dichas colunas [tachado: y pilastras] an de ser estria- 
das aunque no lo están en la traga = [entre líneas: y las pilastras fajeadas con su mol- 
dura] para que tengan mayor ermosura y perfección. Todo conforme a los preceptos de 
buena Architectura. 

"... se a de hacer las jambas y dintel que se demuestran en la planta y aleado con 
las molduras que tiene, todo de bigas de media bara, dejándola de once pies de ancho 
y diez y ocho de alto de güeco, formando los codillos y cartelillas entre los codillos que 

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demuestra en el aleado. 

"... se a de hacer engima destas dichas colunas y portada el alquitrabe, frisso y cor- 
nissa de la misma manera que está en la dicha traga con sus resaltos, triglifos, dente- 
llones, modillones y metopas, todo tallado como se acostumbra en obras de Architec- 
tura y conforme se demuestra en la dicha traga. 

"... se an de elejir y formar engima desta cornisa dicha y a plomo de las colunas y 
pilastras los pedestales del segundo cuerpo con las bichas, resaltos y molduras que la 
dicha traga tiene, sobre que se an de poner dos figuras y estatuas, que la una a de ser la 
Esperanga y la otra la Feligidad. Estas an de ir adornadas con las insignias que les per- 
tenegen y con la medida y grandega que están en la traga y buen dibujo y arte que se 
pueda. 

"... se an de lebantar las pilastras o pilastrones del segundo cuerpo, que éstas an de 
ser del grueso y alto y con las molduras que están en la dicha traga, echándole las car- 
telas y adornos que la dicha traga tiene, hagiendo assimismo los arbotantes de los lados 
con el reundido que se demuestra. 

"... engima destos pilastrones o machos se a de hager su frontispigio con las mol- 
duras de la traga, echando engima de los pedestalillos a plomo de los pilastrones sobre 
que an de estar, dos leones de escultura con dos escudos de armas reales y que desde 
ellos suba un faldón que benga a rematar engima del dicho frontispigio, en forma de 
urna o pedestal sobre que se a de poner otra estatua del mismo altor y grandega que las 
dos que quedan dichas, y aunque está puesto en la traga un caballo con el Rey engima, 
no se a de hager sino una estatua que sinifique a la Seguridad, sentada, con el brago 
derecho sobre un trono berde y que llega la mano a la mejilla, y a la izquierda tenien- 
do un escudo por lo alto del, todo con lindo ayre, dibujo y gragia. 

"... se a de hager engima de la cornisa pringipal un tablero con su marco moldado 
con los codillos a las esquinas, en que se a de escribir lo que paregiere más combe- 
niente para la sinificagión de la dicha obra, que esto lo a de dar por escrito empapel el 
señor Correjidor, para que con letras mayúsculas se ponga y escriba en el dicho table- 
ro. 

"...engima deste dicho tablero, se a de hager otro con sus codillos que enplafonen 
y resalten en la cornisa del frontispigio, como se demuestra en la traga, y en el dicho 
tablero se an de hager de medio reliebe unas armas reales de la medida y forma que 
están dibujadas en la dicha traga, con unos festones a los lados, como se be en ellas. 

"... todo el cuerpo alto se a de hager con dos ages, dándole de grueso asta quatro 
pies desde el pilastrón de la parte anterior asta la posterior, de manera que todos los 
buelos de bassas, cornisas y demás adornos an de bolar más afuera de los plomos de 
los pilastrones y de más a más de los quatro pies que a de llebar de grueso todo lo que 
subiere más alto que las paredes de la fábrica que oy tiene el Retiro. 

"... la cornissa pringipal que se a de hager engima de las colunas por la parte ante- 
rior, se a de redugir por la posterior en una faja o imposta todo lo que subiere más alto 
que las dichas paredes de la fábrica, y desde allí arriba hager a dos hages como queda 

-188- 



dicho todo lo tocante al cuerpo alto. 

"... el maestro que desta obra se encargare, se a de obligar a hacer toda la portada 
y adornos della de madera de pino y de la forma y materia que queda dicho; y assi- 
mismo se a de encargar a hacer toda la escultura de estatuas, leones, bichas, escudos de 
armas y festones que se demuestran en la dicha traga. 

"... todos los remates de cornissas, frontispicio, pedestales altos y, en fin, todo lo 
que pudiere mojarse por la parte de arriba, se a de dejar entablado con tablones grue- 
sos y desnibelados con corrientes a un lado y a otro para que no se detengan las aguas, 
ensamblado y juntado de manera que por las juntas no se entren a poder mojar lo 
demás de la dicha portada. 

"... toda esta dicha obra por un lado y por otro, en lo tocante a la arquitectura, a de 
ir pintada al olio y matigada del mármol y jaspes que está echa la piega ochabada que 
Su Magestad tiene en Palacio encima del caguancjllo por donde toma el coche y con el 
mismo barniz, temple de colores y pulimento que están todos los jaspes que se finjie- 
ron en la dicha piega, como son los de las cornisas y fajas de la bóbeda de la dicha 
piega; y todo a de ser al olio con el mejor lustre y pulimento que se pueda, matizando 
los pedestales, pilastras, cornissas y demás adornos en la misma forma que están los de 
la dicha piega ochabada del quarto de Su Magestad. 

"... por la parte de arriba en todas las partes que recibieren las aguas llobedigas, 
esta dicha obra se a de pintar al olio con su almacarrón o tierra roja de manera que que- 
de fijo y seguro de que toda el agua que cayere sobre ello se corra y salga fuera, bolán- 
dolo de manera que benga a caer en el suelo sin que se moje cossa alguna de toda la 
portada y, si fuere necessario embrear algunas juntas o endeduras que tubiere la made- 
ra, tenga obligación el maestro a hacerlo porque el fin que se lleba es que esta portada 
quede permanente para siempre asta que se disponga otra cossa por Su Magestad, sin 
que se desaga cossa alguna della. 

"... todas las estatuas de escultura an de ir doradas con sisa al olio abiéndolas apa- 
rejado con colores al olio y todo con mucho quidado procurando su mayor perpetuy- 
dad y duración y dejándolas fijas y firmes de manera que ningún ayre por recio que sea 
las pueda derribar ni menear de su sitio. 

"... toda esta dicha obra, assí de archi [tachado: qui] tectura como de pintura, 
escultura y adornos de toda la portada, se a de obligar el maestro o maestros que de ella 
se encargare a darla acabada dentro de [blanco], que se an de contar desde el día que 
se le entregare la primera paga, adbirtiendo que no se a de inobar cossa alguna de lo 
contenido y mencionado en estas condiciones y conforme se demuestra y entiende por 
la traca que para este efeto se le entregará al dicho maestro." 

Había de quedar a satisfacción de don Lorenzo Ramírez de Prado, del Vizconde de 
Laguna de Contreras, Corregidor de la Villa y de los Comisarios, con aprobación de 
José de Villarreal, que firma estas condiciones. Madrid, 3-VIII-1649. (AHP: Protoco- 
lo 9038). 



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DOC. N° 6 

"Juan Baptista de San Agustín y María González Chauarría, su muger = y Francis- 
co de Balcárcel y doña Antonia de Bricianos, su muger = y Bartolomé Sáez [sic] y 
doña María González, su muger, todos vezinos de esta Uilla de Madrid", declararon 
que en ellos se remató hacer la puerta del Buen Retiro por 17.700 reales. 

Bartolomé Sanz obligó unas casas principales en la calle de Juanelo, que lindaban 
con casas de doña Margarita de Avalos y por el otro lado con casas de Juan de Cuevas, 
y valían 1.000 ducados. Juan Bautista de San Agustín otras casas-jardín en la calle de 
la Palma, que lindaban con casas del Convento de la Encarnación, y por otro lado con 
casas-jardín de don Antonio de la Cerda, y valían 14.000 reales. Testigos: don Cristó- 
bal Zambrana de Villalobos, caballero de Calatrava, que vivía en la calle de San Ber- 
nardo, frontero de las casas del Marqués de Leganés; el doctor don Camilo Cirilo, que 
vivía en la calle de los Panaderos, en casas de don Luis de Villanueva, y Francisco 
González. Madrid, 7-VIII-1649. (AHP: Protocolo 9038). 

DOC. N° 7 

"13 de nobiembre. Poder para testar de doña Francisca de Castro y Rossas". 

Ante el escribano y testigos, "parezió presente doña Francisca de Castro y Rosas, 
muger de Pedro de la Torre, arquitecto, vezina desta dicha Villa, estando enferma en la 
cama... y en su juizio y entendimiento natural. Y dixo que por quanto la grabedad de 
su enfermedad mo [sic] le da lugar para hazer su testamento, mediante lo qual otorgó 
todo su poder cunplido... al dicho Pedro de la Torre, su marido, para que en su nonbre 
haga y hordene su testamento en la forma y manera que con él tiene comunicado... Y 
manda que su cuerpo sea sepultado en el Conuento y Ospital Real de San Andrés des- 
ta dicha Villa. Y nonbra por sus testamentarios a el dicho Pedro de la Torre, su marido, 
y a don Juan de Villegas, vezino desta dicha Villa... Y nonbra por su heredera vniber- 
sal a doña María de la Torre, muger de Manuel Bodega, alguazil desta Corte [tachado: 
para] su hija lejítima y del dicho Pedro de la Torre, su marido..." Testigos: "don Andrés 
de Salsedo y Francisco Blas y don Gabriel de Villegas y don Miguel Cariel, residentes 
en esta Corte. Y la otorgante, que doy fee conosco, por no saber firmar, a su ruego lo 
firmó vn testigo". Firma: "t°D. Gabriel de Billegas". Madrid, 13-XI-1666. (AHP: Pro- 
tocolo 6889, folio 457). 

DOC. N° 8 

"12 de marco. Testamento en uirtud de poder para testar". 

Ante el escribano y testigos, "pareció pressente Pedro de la Torre, vezino desta 
dicha Villa y ser [sic] maestro en Arquitetura, y en uirtud del poder que tiene para tes- 
tar de doña Francisca de Castro y Rossas, su muger [ante Domingo Cid, en 13 de 
noviembre de 1666] ... debaxo de cuya dispussición murió, pidió a miel escriuano lo 
insiera en el traslado del dicho testamento. E yo el escriuano le incorporé a la letra, que 
su tenor del es como se sigue: 

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Aquí el poder 

Concuerda con el dicho poder original aquí inserto de que doy fec. Y del vsando, 
el dicho Pedro de la Torre = Lo primero encomienda el alma de la dicha doña Francis- 
ca de Castro a Dios Nuestro Señor, que aya auido misericordia de su alma, y ella mes- 
ma se lo comunicó. Y ansí lo ba haziendo: 

Que en quanto a lo que manda por el dicho poder, que fue a su voluntad enterrar- 
se en el Ospital Real de San Andrés, lo executó. Y ansimismo la demás pompa de su 
entierro, que le comunicó. Y ansimismo en lo tocante de cosas de su alma y conzien- 
zia que tiene parte dello executado. Y lo demás protesta cumplirlo mediante la uolun- 
tad de Dios Nuestro Señor. 

Que le comunicó mandase dezir por su alma", 150 misas de alma por la suya, que 
ya había empezado a mandar decir y las que quedaban, se obligó a hacerlo. 

- Declaró que su mujer debía a Catalina Jiménez, 250 rs., en prenda de los cuales 
tenía empeñadas unas arracadas de oro, un vaso y un salero de plata; en María de la 
Cruz, una toalla azul y una cuchara de plata; en Ana María, una salvilla de plata y una 
[ilegible] de cristal guarnecida de oro "con el áuito del Santo Oficio"; y "en Manuel 
Bodega, su yerno, una cuchara de plata". 

Debía además: 

- 380 rs. de clavos que sacó de la tienda de hierro de Francisco Monje de la Cruz, 
que la tenía en la plazuela de Santo Domingo, "que fueron para hazer el túmbulo que 
se hizo para el Rey nuestro señor, que Santa Gloria aya". 

"a Domingo Noheremberque, oficial de Arquitectura", 90 rs. "de los jornales que 
trabajó en el dicho túmbulo" 

"a Zuazo, criado del señor don Juan González", 100 tablas de carreta "que las sacó 
Gerónimo de Ornedal, como Aparejador de las Obras reales, de orden del otorgante 
para hazer dicho túmbulo", 200 rs. 

- 24 rs. "a los herederos de Francisco Gamarra?, maderero, que proceden de vna 
resta de madera que sacó de su casa" 

"a Pedro de la Bárzena y su compañero, que trabaxaron en el dicho túmbulo", 150 
rs. "de resto de lo que trabaxaron" 

"a Juan Ruiz, maderero", 300 rs. "de madera que dio para el dicho túmbulo" 

"a Prudenzio Cabezón, agente de negocios", 36 rs. "del alquiler de un apossento 
que le alquiló para meter madera en él" 

"a Juan de la Cruz, criado del Rey", 50 rs. "sobre un pimentero de plata. Y decla- 
ra es de doña María de la Torre, su hermana" 

"a Pedro de las Cassas, marmolista", 100 rs. que le prestó 

"a Bernaué de Bustamante", 7 rs. y medio de a 8 en plata, que valían 135 rs. vn. "y 
emprenda dellos tiene vna buxía de plata, la qual le entregó la dicha doña María de la 
Torre para que le [sic] empeñasse en dicha cantidad" 

"a Pedro de Zeuallos", un carro de carbón, 266 rs. 

"de los corridos de vn censo de ochocientos ducados de prinzipal, que se paga a la 

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Hermandad de Nuestra Señora del Buen Fin", 275 rs. "impuesto sobre sus cassas". 

"a doña Vrsola Pérez", de otro censo de 300 des., de plata, de principal 247 rs. y 
medio de réditos. 

"al Padre fray Gabriel, Sachristán del Conbento de Santo Tomás", un doblón de a 
2 escudos de oro, que valían 72 rs. 

"a Juan de Truxillo y a su muger", 32 rs. de resto de unos clavos. 

"a Alonso de Olías", 60 rs. que le prestó. 

"a Francisco de Castro, que vibe en la calle del Amor de Dios", seis doblones de 
oro que le prestó, que valían 432 rs. 

"a Juan de Caramanchel", un doblón, que valía 72 rs. 

"a Julián Domínguez", 30 rs. que le prestó. 

"a Ana de Mora, muger de Juan de Leytado", 450 rs. "de las quentas que entre los 
dos han tenido de puertas y ventanas, que el dicho su marido hizo para la obra de sus 
casas del otorgante". 

"a Pedro de Villafranca, pintor, que vibe en la calle de las Güertas", 150 rs. "que le 
prestó y se gastaron sobre vn disgusto que tuvo su sobrino Francisco de la Torre y el 
otorgante los tomó por su quenta". 

"a Pedro de Zeuallos", 697 rs. que le prestó. 

"a Pedro González, tornero", 60 rs. 

"a Juan de León, maestro zapatero", 200 rs vn. que le prestó. 

"a la viuda de don Juan de Larrocha", 27 rs. 

"a María Rodillo", 40 rs que le prestó 

"a doña Andrea de Quiroga", 20 rs. 

"a Burgos, el sombrerero que vibe a la esquina de la calle de la Amargura", 27 rs. 
"de vn sombrero doble de luto". 

"a don Francisco de Villalba", un doblón que le prestó, Se pagarían a sus herede- 
ros por haber muerto don Francisco. 

"a Juan, ciruxano y barbero, que vibe en la calle de San Antón, de unas curas que 
hizo", 40 rs. 

"a doña Mariana de Silua, que vibe en la calle del Nunzio, junto a San Pedro", 12 
doblones de oro, que valían 864 rs.; más 1.500 rs vn., más 16 rs. de a 8, que valían 288 
rs. vn., que le prestó "por hazerle buena obra". Todo: 2.652 rs. 

"al aguador, que se llama Juan", 20 rs. 

"a Pedro el azeitero", 80 rs. 

"a Ana Pérez, la panadera", 70 rs. de pan. 

Un doblón de oro, que valía 72 rs. "sobre un candelero de plata que para empoder 
de Manuel Vodega, su yerno, el qual dicho candelerillo es de doña María de la Torre, 
su hermana; el qual dicho candelerillo le llebó María de la Cruz, su criada del dicho 
Manuel Vodega". Mandó que se pagase y se devolviera "el candelero, que es pequeñi- 
to, a la dicha su hermana". 

"a Ana de la Fuente, su criada", 300 rs. del salario que le debía hasta el día que 

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muño su mujer. 

"a don Juan de Villegas", 2.330 rs.: 1.074 prestados después de la muerte de su 
mujer, y los 1.256 restantes en tiempo en que vivía su mujer. 

"al Padre fray Gaspar de Zurita, religiosso del Carmen calzado", 100 rs. de misas 
que le debía su mujer. 

"a doña Francisca de Borxa", 657 rs. y medio que prestó a su mujer. 

"a doña Ysabel de Villegas", 96 rs. "de resto de vn poco de lienzo que sacó de su 
tienda". 

"al Official mayor de Manuel de Narbáez, escriuano de Prouincia", 1 00 rs. "y éstos 
se le paguen entregándole los títulos de dichas sus cassas por tenerlos en prendas de la 
dicha cantidad". 

"a doña María González", 83 rs. "de dinero prestado y chocolate". 

"a doña Juana Meléndez", 40 rs. que le prestó. 

"Ytten declara ansimismo y comforme la dicha su muger le comunicó para des- 
cargo de su conciencia y ansimismo la del otorgante, el escrúpulo que entre los dos 
tenía el otorgante hauérselo dicho a la dicha su muger de que hauiendo estado a su car- 
go del otorgante la fábrica y obra del retablo de Nuestra Señora del Buen Sucesso del 
Ospital Real desta Corte, assí el principal del altar mayor como el de sus colaterales, y 
el xaspe y piedra y mármol, como todos los demás adornos que oy están al pressente, 
cuia obra duró más de veynte años, en cuio tiempo reciuió diferentes cantidades de 
dinero, del qual comunicó este declarante con la dicha su muger como auía. Y echo 
exsamen tanteado y reconocido lo que con segura concienzia en esta parte deuía hazer, 
hauiéndose confessado primero con suxetos grabes y doctos de cienzia y experienzia 
en esta materia, que fueron de sentir en julio del año passado de mili y seiscientos y 
sesenta y seis y vouiendo a el dicho Ospital y a la Junta que le gouierna, quatro mili 
ciento y veynte ducados de vn. con poca diferencia, podrían estar seguros el dicho 
declarante y su muger de que no habría perjuicio de una a otra parte, de cuyo parecer 
[tachado: est] el otorgante dio quenta a la dicha su muger, la qual fue del mismo sen- 
tir y que esto se executase luego. Y por [sic] las muchas ocupaziones y por [ilegible] 
del otorgante se a dilatado hasta la ora pressente = Y por quanto mira a el descargo del 
alma de la dicha su muger y la del otorgante y hauer encargado la dicha su muger que 
diese execución desto, poniéndolo en efecto por lo que a ella le tocaua y a el otorgan- 
te por su echo propio, haze esta dicha declarazión para salir del dicho escrúpulo en que 
los dos estaban comprehendidos. Porque la berdad es que en la dicha obra que duró 
tantos años como ba referido, tubo el otorgante muchas gananzias y hubo de yerro con- 
tra dicho Ospital cantidades considerables, que por ser dadas por el Hermano Guiller- 
mo, hombre senzillo y de poca quenta, a conocido el otorgante que es justa y deuida la 
dicha satisfazión de los dichos quatro mili ciento y veinte ducados de vn. Y assí lo dice 
y declara el otorgante en nombre de la dicha su muger y la suya, para descargo de su 
[sic] conzienzias. Manda se le dé satisfazión a dicho Ospital de todos sus vienes y 
hazienda y casso que no alcanzare, supplica a los señores de la Junta del dicho Ospital 

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tengan por vien de perdonarle para que el otorgante y su muger descansen en la Gloria 
eterna. 

Todas las dichas partidas, que son "quarenta y quatro" sumaban y montaban 
56.655 rs. vn. 

- Dejó a las mandas forzosas, 4 rs. 

- Que se conformaba con la cláusula del poder por la que su mujer dejaba como 
testamentario a don Juan de Villegas. 

- Y con aquella por la que "nombra heredera vnica a doña María de la Torre, su 
hija ligítima y del otorgante, muger de Manuel Vodega, su yerno, alguazil desta Cor- 
te". Testigos: Damián Cortés de Verástegui y Francisco Blas de Grassa, Diego Román, 
Vgenio de Ledesma y Silbestre de Villan [slc] Diego, residente en esta Corte. Firma: 
"P° de la torre". Madrid, 12-111-1667. (AHP: Protocolo 6890, folios 91-96). 



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